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domingo, 4 de agosto de 2019

  • 4.8.19
Indagando en las numerosas líneas de diseño de las portadas de discos, inevitablemente algún día tenía que aparecer la que Robert Crumb, uno de los grandes dibujantes del cómic ‘underground’, realizó allá por el año 1968 para la de Cheap Thrills, primer álbum de la banda estadounidense Big Brothers and The Holding Company, en la que militaba por entonces la malograda Janis Joplin.



Para los amantes del rock, en este espléndido disco se encontraba la inolvidable versión de Summertime, que la desgarradora voz de Janis Joplin recreaba el aria de la ópera Porgy and Bess del compositor George Gershwin. Pero, para nuestro caso, en esta ocasión nos interesa destacar que con esta portada se habría una estética gráfica que, aunque minoritaria dentro de las miles que se han editado, no ha dejado de aparecer hasta fechas recientes.

Indudablemente, este disco es el punto de arranque para aquellos diseñadores que tomaron como referencia la idea de utilizar el dibujo de cómic, en vez de la fotografía que es el medio predominante en las portadas de los discos.

Como veremos, el propio Robert Crumb volvió a emplear sus identificables dibujos para las carátulas de otros grupos, pero sin aplicar las características viñetas que secuencian los relatos gráficos, sino utilizando el propio cuadro de la portada como si fuera una viñeta de gran tamaño.



Si uno se fija detenidamente en las viñetas que componen la portada de Cheap Thrills comprobará que, tras el título y el nombre de la banda que aparecen en la parte superior, en la primera se muestra un dibujo de Janis Joplin como si fuera la que va citando los títulos de los siete temas que componen el disco, comenzando por ‘Combination Of The Two’ y acabando en el círculo central con ‘Ball And Chain’. En las viñetas siguientes se va presentando a los miembros de la banda, cerrando con el logotipo de San Francisco (Frisco).



El grupo británico The Deviants había sacado también en el año 1968 un disco cuyo título Ptooff! era una onomatopeya, muy acorde con el estilo su líder, el cantante y también escritor Mick Farren. La actividad de la banda se desarrolla a finales de los sesenta, aunque de manera irregular van saliendo grabaciones de sus actuaciones en vivo o recopilaciones hasta que en el 2002 sacaron Dr. Crow. La portada de este primero responde a la estética que divulgó el pintor estadounidense Roy Lichtenstein cuando sus cuadros eran traslaciones de las imágenes viñetas de cómics a sus grandes lienzos.



The Mothers of Invention, la banda estadounidense liderada por Frank Zappa, hizo su aparición en 1966 con Freak Out! Su frenética actividad dio lugar a que en solo nueve años publicaran nada menos que catorce álbumes. El séptimo de ellos lleva por título Weasels Ripped My Flesh, cuya portada fue realizada por la agencia de diseño Neon Park XIII, como si fuera una gran viñeta cuadrada en la que aparece el rostro de un personaje encorbatado y sonriente, que se encuentra afeitándose con una maquinilla eléctrica convertida en una comadreja que le va dejando un sangriento rasguño en la mejilla.



La portada de uno de los mejores discos de Elton John, Goodbye Yellow Brick Road, de 1973, fue diseñada por Ian Beck. En la misma, aparece con técnica mixta (acuarela, grafitos y tintas), la figura de su protagonista penetrando por la pared, un tanto desvencijada, de un muro que le conduce a un camino de color amarillo que se cierra en el lugar de un sol rojo. Cierto que no es exactamente la viñeta de un cómic; de todos modos, la técnica empleada por Ian Beck es la misma que llevan adelante algunos autores de historietas. Como todos sabemos, este disco contiene ‘Candle in the Wind’, la inolvidable canción que Elton John cantó en el funeral de Lady Di.



El trabajo de Robert Crumb como dibujante de cómics y diseñador de portadas de discos no se acabó con Cheaps Thrills, sino que tuvo continuidad con otros trabajos, como el que realizó para el grupo estadounidense Grateful Dead para el álbum Shakedown Street, el que hace el número quince de la banda de Jerry García. Dado que es posible que para la gente más joven no conozca bien a este grupo, y puesto que soy un incondicional de “La muerte agradecida”, les recomendaría que escuchara esa maravilla que fue American Beauty. Sería un buen comienzo para penetrar en la música de los mejores años de la psicodelia.



¿Tiene sentido que uno de los grupos pioneros del movimiento punk, como fue Sex Pistols, presentara la portada de uno de sus discos con el diseño de un cómic con la estética propia de chicos y chicas adolescentes? Sí, claro, siempre que en los temas que componen el álbum se hable con una fuerte carga de ironía, tal como acontece en la canción ‘Holidays in the Sun’, que se encuentra como primero de los temas que componen Never Mind the Bollocks, su álbum emblemático del año 1977.



El nihilismo de Sex Pistols en el grupo británico The The se transforma en rabia política que se plasma en su álbum Infected. Y es que su líder Matt Johnson descarga toda su ira por el panorama que contempla en 1986, el de la salida del disco. No soporta que su país se convierta en el perrito faldero de Estados Unidos. Si a ello se le añaden sus ataques a Margaret Thatcher y la expansión del Sida, que por entonces se extendía sin control, no es de extrañar que esa rabia se exprese también en la portada, que, a modo de cómic expresionista, nos muestra el rostro de un ser torturado que quiere taparse y aislarse de la realidad con los brazos que lo rodean.



Pero si queremos encontrar el cómic más irreverente plasmado en la portada de un disco tenemos que acudir al de Joe Coleman en su álbum Infernal Machine, que publicaría en el año 1990. El propio Coleman se encargaría de pintar la insolente imagen de sí mismo, con el detallismo del Bosco y la procacidad de los expresionistas europeos como George Groz, ya que, en realidad, Joe Coleman era un artista que utilizaba pinceles de un solo cabello para lograr esos lienzos minuciosos tan admirados por Johnny Depp, Jim Jarmush, Iggy Pop o Leonardo DiCaprio.



La estética del comic de Robert Crumb, posteriormente, es retomada por el rapero, cantante, productor y actor estadounidense Calvin Cordozar Broadus Jr., alias Snoop Dogg, para su primer álbum, Doggystyle, de 1993. Tras pasar seis meses en la cárcel por posesión de cocaína, de nuevo se vio envuelto en problemas con la justicia mientras grababa Doggystyle, por la muerte de un miembro de una banda rival. Y a pesar de ser absuelto, estuvo durante tres años en procesos judiciales. Esto nos da una visión de un personaje muy conflictivo que no ha parado de grabar hasta hoy, mientras se encuentra metido en líos de modo habitual.



Avanzamos un año y nos situamos en 1994, puesto que en él aparecería Dookie, el tercer disco del grupo estadounidense Green Day, que liderado por Billie Joe Amstrong, alcanzaría a ser una de las bandas más reconocibles dentro del punk de los noventa. No es de extrañar, pues, que la portada que el dibujante Richie Bucher, con una estética de cómic ingenuo fuera rechazado por sus seguidores que no comprendían que los catorce temas fueran representados por un avión arrojando bombas en las que llevan escritas la palabra ‘dookie’.



Cerramos este recorrido por una serie de álbumes que han acudido a la estética del cómic para ubicarnos en el 2006, año en el que apareció Illinoise, del cantante folk estadounidense Sufjan Stevens. La delicadeza de Stevens, que parece un continuador de Simon & Garfunkel, contrasta con la música de los discos citados previamente, y es que con su quinto trabajo intentó hacer una especie de ópera alrededor del estado de Illinois. No es de extrañar que, escuchando su música, la portada fuera una especie de collage de cómic en el que aparecen Superman, Al Capone, un carnero y platillos volantes que sobrevuelan el perfil de la ciudad. Un maravilloso disco que supera con creces el ingenuo diseño que se nos propone en la carátula.

AURELIANO SÁINZ

DEPORTES - TOMARES DIGITAL

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