La Secretaría General de Consumo de la Consejería de Administración Local y Relaciones Institucionales, a través de sus servicios provinciales y en colaboración con los Inspectores de Comercio de la Consejería de Turismo y Comercio, va a realizar un total de 1.108 inspecciones en establecimientos durante la temporada de rebajas de invierno y de verano. De este modo, se pretende reforzar las garantías de las personas consumidoras, mejorar la transparencia del mercado y comprobar si se cumple la normativa vigente que se aplica a la venta de productos rebajados.
Las primeras inspecciones correspondientes a la precampaña de rebajas de invierno se iniciaron la semana pasada y se prolongarán hasta el próximo 7 de enero, fecha en que se activará la segunda parte de la campaña que se extenderá hasta el 7 de marzo próximo. Por su parte, los otros controles se desarrollarán entre el 1 de julio y el 31 de agosto, coincidiendo con la campaña de verano.
En ambos casos, las actuaciones se centrarán tanto en grandes superficies como en comercios minoristas que vendan todo tipo de producto rebajado. No obstante, los primeros controles de precampaña, que se realizarán tendrán como prioridad los electrodomésticos, calzado y textiles, además de otros artículos. En especial, se controlarán aquellos comercios que hayan acumulado un mayor número de reclamaciones durante este año.
En las actuaciones, los inspectores de la Junta comprobarán que realmente se ha producido una disminución en el precio de venta al público y que se trata de los mismos productos que estaban a la venta un mes antes del inicio de las rebajas, así como que se admiten los mismos medios de pagos que antes de iniciarse estas ventas.
Otro de los aspectos que se controlará es si se mantiene el mismo criterio para las devoluciones, puesto que la legislación vigente no obliga a aceptar la devolución del producto, salvo que sea defectuoso. Por tanto, es una decisión voluntaria del empresario, quien podrá establecer las condiciones que considere oportunas siempre que no sean abusivas o contrarias a los derechos de las personas consumidoras. No obstante, si el establecimiento admite devoluciones fuera de temporada de rebajas, debe mantenerlas en este periodo, aunque puede modificar los plazos, siempre que lo indique de forma clara y visible.
Igualmente se comprueba si se anuncia en el escaparate de forma genérica la venta en rebajas; las fechas de comienzo y final de las mismas; si el 50 por ciento o más de los productos expuestos tienen rebajado su precio, así como si están debidamente identificados y separados del resto para evitar confusiones. Asimismo, se verificará si los productos exhiben, junto al precio habitual y sin superponerlo, el rebajado, sin que pueda sustituirse por una indicación de descuento en porcentaje.
La Junta de Andalucía realiza inspecciones a largo de todo el año, que se ven reforzadas con actuaciones concretas en función de la temporada. En el caso de las rebajas se intensifican en las épocas tradicionales de estas ventas, aunque no existe limitación temporal y pueden realizarse a lo largo del año, tras la modificación de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista. En este sentido, la norma establece que cada comerciante podrá decidir libremente la duración de las ventas, que podrán desarrollarse en los periodos estacionales de mayor interés comercial según su criterio.

Las primeras inspecciones correspondientes a la precampaña de rebajas de invierno se iniciaron la semana pasada y se prolongarán hasta el próximo 7 de enero, fecha en que se activará la segunda parte de la campaña que se extenderá hasta el 7 de marzo próximo. Por su parte, los otros controles se desarrollarán entre el 1 de julio y el 31 de agosto, coincidiendo con la campaña de verano.
En ambos casos, las actuaciones se centrarán tanto en grandes superficies como en comercios minoristas que vendan todo tipo de producto rebajado. No obstante, los primeros controles de precampaña, que se realizarán tendrán como prioridad los electrodomésticos, calzado y textiles, además de otros artículos. En especial, se controlarán aquellos comercios que hayan acumulado un mayor número de reclamaciones durante este año.
En las actuaciones, los inspectores de la Junta comprobarán que realmente se ha producido una disminución en el precio de venta al público y que se trata de los mismos productos que estaban a la venta un mes antes del inicio de las rebajas, así como que se admiten los mismos medios de pagos que antes de iniciarse estas ventas.
Otro de los aspectos que se controlará es si se mantiene el mismo criterio para las devoluciones, puesto que la legislación vigente no obliga a aceptar la devolución del producto, salvo que sea defectuoso. Por tanto, es una decisión voluntaria del empresario, quien podrá establecer las condiciones que considere oportunas siempre que no sean abusivas o contrarias a los derechos de las personas consumidoras. No obstante, si el establecimiento admite devoluciones fuera de temporada de rebajas, debe mantenerlas en este periodo, aunque puede modificar los plazos, siempre que lo indique de forma clara y visible.
Igualmente se comprueba si se anuncia en el escaparate de forma genérica la venta en rebajas; las fechas de comienzo y final de las mismas; si el 50 por ciento o más de los productos expuestos tienen rebajado su precio, así como si están debidamente identificados y separados del resto para evitar confusiones. Asimismo, se verificará si los productos exhiben, junto al precio habitual y sin superponerlo, el rebajado, sin que pueda sustituirse por una indicación de descuento en porcentaje.
La Junta de Andalucía realiza inspecciones a largo de todo el año, que se ven reforzadas con actuaciones concretas en función de la temporada. En el caso de las rebajas se intensifican en las épocas tradicionales de estas ventas, aunque no existe limitación temporal y pueden realizarse a lo largo del año, tras la modificación de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista. En este sentido, la norma establece que cada comerciante podrá decidir libremente la duración de las ventas, que podrán desarrollarse en los periodos estacionales de mayor interés comercial según su criterio.
MARÍA JOSÉ UFARTE / REDACCIÓN