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sábado, 12 de agosto de 2017

  • 12.8.17
¿Se puede confiar en alguien que es infiel? ¿Si engaña a la persona con la que comparte su vida es digno de confianza? Y digo "digno" porque abrirse a otra persona supone un acto de valentía que uno no puede realizar con cualquiera. La otra parte tiene que tener unas cualidades meritorias que no las dan el dinero ni los estudios. Para mí, la respuesta es "no".



En la universidad tonteaba conmigo un compañero que tenía pareja. Yo siempre lo cortaba con la misma pregunta: ¿eres capaz de mirar a los ojos a tu novia o decirle que la quieres después de todo lo que me dices a mí? Cuando empezó a decirme que se estaba enamorando de mí dejé de considerarlo un amigo y rompí cualquier contacto con él.

La gente se engaña; las mujeres se engañan. El que es capaz de mentir, lo hace con todo el mundo, sea pareja o no. Para mí, que soy fiel por naturaleza, y trato de respetarme, no puedo entender que alguien pueda llevar bien el doble juego.

¿Cómo se puede vivir o salir con una persona, que eliges como pareja y no respetarla? La respuesta es el egoísmo más supremo. No querer estar solo pero, a la vez, poder hacer vida de soltero sin importar los sentimientos ajenos, ni si se puede transmitir a la pareja una enfermedad venérea.

Hace unos años conocí a un señor mayor que me contó que él siempre había sido fiel a sus mujer. Se le veía muy enamorado. Y me dijo una gran verdad que encierra el amor: "yo no soy ciego y me llaman la atención las mujeres guapas, pero yo no haría nunca nada que a mi mujer le hiciera daño".

Como dice Claudio Naranjo, una de las ramas del amor es la compasión, el querer que el otro no sufra y sea feliz. Las otras dos son el amor erótico y la admiración. La pareja que tiene las tres forma un árbol fuerte.

Y lo mismo se puede extrapolar a otro tipo de relaciones. Un amigo que miente a su compañera de vida, te miente; si es buen actor, puede interpretar un papel continuamente. Si es capaz de jurar que es fiel, cuando no lo es, mirando a los ojos a su pareja sin pestañear, ¿de qué no será capaz?

¿Qué seguridad tiene alguien cuando ha conocido a la persona con la que sale cuando estaba comprometida y le dijo que era libre? ¿Va a ser diferente en el futuro? No. No habrá tranquilidad nunca, ni confianza.

Ni parejas ni amigos infieles quiero yo: gente buena que mira a los ojos de frente y tienen el valor de tomar decisiones sin olvidarse del otro. La vida es una sola y no hay tiempo para perderlo con malos bichos.

MARÍA JESÚS SÁNCHEZ

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