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jueves, 9 de enero de 2014

  • 9.1.14
El frenazo en seco que el presidente del PP y del Gobierno, Mariano Rajoy, asestó a la sucesión en el PP andaluz tiene consecuencias más graves que el mero hecho de que el partido ande descabezado y sin rumbo. La prolongación de la falta de liderazgo en el PP-A ha paralizado la hoja de ruta de las municipales de 2015, donde los populares se juegan su mayor legado político e institucional. Después de Navidad y siempre antes de las europeas de finales de mayo el partido debe nombrar a sus candidatos locales (771 municipios) y poner en marcha toda la maquinaria electoral. Pero antes de eso el PP andaluz tiene que culminar la sucesión de Juan Ignacio Zoido y celebrar un congreso extraordinario.

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La dirección regional, que intentó precipitar el cónclave en diciembre con el secretario general, José Luis Sanz, como candidato a la Junta pero que se topó con la negativa de Rajoy, confía en cerrar este asunto en febrero. Sin embargo, no las tiene todas consigo. Para desesperación de la organización regional, nadie sabe a ciencia cierta cuáles son los tiempos del presidente del Gobierno, que no solo debe abordar la sucesión en Andalucía, sino las candidaturas en otras comunidades y el cabeza de lista a las europeas.

“El nombramiento de los candidatos municipales le tocará al que venga”, explican fuentes de la ejecutiva del PP-A. La actual dirección no ha empezado a abordar este asunto básicamente porque Zoido, que ya ha anunciado que dejará la presidencia del PP-A cuando le dejen, está centrado en su papel de alcalde de Sevilla, una tarea que se ha visto erosionada por su doble responsabilidad. Quien lleva las riendas del partido es Sanz, pero tampoco va a meterse en el charco de la pelea por las candidaturas locales cuando está recabando apoyos internos para su propio ascenso. En la dirección regional no ocultan que el parón de Rajoy a la sucesión ha provocado una situación “insostenible”. “Hay que planificar muchas cosas; la más importante: los plazos y nombres de los candidatos municipales”, aseguran.

En lo único que se ha avanzado es en el trabajo de campo. Hay encuestas internas provinciales que niegan el hundimiento electoral del PP-A –como sí augura el PSOE– pero los últimos sondeos en las capitales se remontan a antes del verano. Después de las Navidades el partido repetirá las encuestas en las ocho capitales, que, junto a las cinco diputaciones, representan el mayor patrimonio institucional de los populares.

El objetivo de cara a 2015 es “conservar lo que tenemos”, admiten las mismas fuentes. Las municipales de 2011 fueron un punto de inflexión y el inicio del ascenso electoral del PP-A. El 22 de mayo los populares se sacudieron por primera vez la etiqueta de partido perdedor en Andalucía. Lograron el 65,84% de los votos frente al 34% del PSOE (los socialistas conservan, sin embargo más alcaldías y concejales), conquistaron las ocho capitales más Jerez, Marbella y Algeciras, se auparon en cinco diputaciones y barrieron de costa a costa. Meses más tarde, el PP-A ganó también por primera vez las generales en la comunidad y el 25 de marzo de 2012 cosechó una victoria histórica en las autonómicas, aunque sin mayoría suficiente para gobernar.

Recuperación

Esa victoria amarga, que desencadenó la marcha de Javier Arenas, fue el principio del declive interno y de la frustración del PP-A. Poco después Arenas eligió como sucesor a Zoido, que nunca quiso esa responsabilidad, y, desde entonces, el partido acusa una falta de liderazgo que se nota más en el escaso pulso político en el Parlamento que en los municipios. De ahí que los populares necesiten mimar su mayor tesoro en estos momentos: sus 272 alcaldías. La idea es lanzar el rostro del nuevo líder regional y los nombres de los candidatos locales coincidiendo con el mensaje del Gobierno de que 2014 será el año de la recuperación económica.

La prioridad, apuntan desde la dirección regional, es mantener las ocho capitales (las encuestas le dan mayoría de sobra), las diputaciones (Granada es la que estaría más dudosa pero, en general, dependen del resultado en las capitales) y centrarse en los municipios de entre 10.000 y 20.000 habitantes. En las ocho capitales no se espera mucha renovación. “A priori el criterio es que el alcalde que en las encuestas mantenga su mayoría absoluta y quiera continuar, lo haga”, sostienen las fuentes. El único que se lo está pensando es el regidor de Jaén y presidente provincial, José Enrique Fernández de Moya. Los demás se prevé que repitan en las urnas.

Los regidores del PP se han convertido en un símbolo. Lo son Teófila Martínez en Cádiz y Pedro Rodríguez en Huelva, que llegaron al poder en 1995 y han ido encadenando mayorías absolutas sin que nadie les tosa. Otros pesos pesados son José Torres Hurtado en Granada, Luis Rogelio Rodríguez Comendador en Almería y Francisco de la Torre en Málaga. Todos ellos barrieron por primera vez en las municipales de 2003. Los más noveles, que alcanzaron la Alcaldía en 2011, son Zoido en Sevilla (logró una victoria histórica con 22 ediles), José Antonio Nieto en Córdoba y Fernández de Moya en Jaén.

TOMARES DIGITAL / REDACCIÓN

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